domingo, 22 de marzo de 2009

HUME: Teoría del conocimiento

1. Ideas e impresiones.
Las ideas y las impresiones (ambas constituyen lo que Hume denomina percepciones) forman el contenido de la mente. Las ideas son fundamentalmente copias difusas de las impresiones, serían como las huellas que las impresiones dejarían en nosotros. Las impresiones son las sensaciones inmediatas de la experiencia. Pueden ser de sensación o de reflexión, según se produzcan por la estimulación de los sentidos o por estados internos. Por tanto, las ideas pueden tener dos orígenes: los sentidos, son ideas de sensación puesto que proceden de impresiones de sensación; la actividad de la propia mente, se llaman ideas de reflexión, pues son generadas a partir de impresiones de reflexión (emociones y pasiones).
Según su composición, las percepciones se dividen en:
- Simples: no pueden dividirse en otras menores.
- Complejas: pueden distinguirse y dividirse en otras más simples.

2. Origen del conocimiento (asociación de ideas)
Todos los contenidos de la mente proceden de la experiencia, es decir, de las impresiones.En la terminología de Hume estos contenidos (o representaciones mentales) son las ideas (un pensamiento es una idea, pero también lo es una imagen mental).Hemos visto que las ideas pueden ser simples o complejas. En el caso de las primeras se puede afirmar que toda idea simple procede de su correspondiente impresión simple. Pero en el caso de las ideas complejas la conexión entre impresiones e ideas puede ser distinta, ya que puede que una idea compleja derive de su correspondiente impresión compleja, pero también cabe la posibilidad de que una idea compleja sea fruto de la combinación y unión fantasiosa que realiza la imaginación con las impresiones simples.
También en estos casos sigue siendo verdadera la tesis de que toda idea procede de la experiencia (de las impresiones), aunque de manera indirecta: pasando por la mediación de la imaginación. En la mayoría de los casos, la imaginación crea ideas complejas siguiendo ciertas leyes y regularidades. Estas tendencias son lo que Hume llamó leyes de asociación de ideas, y consisten en:
- Semejanza: hay algo en nuestra mente que la impulsa a asociar ideas entre las cuales hay algún grado de similitud.
- Contigüidad en el espacio y en el tiempo: una idea nos conduce a otra cuando entre ellas existe una relación de proximidad.
- Relación causa-efecto: ante los fenómenos que se acostumbran a suceder temporalmente, nuestro entendimiento crea una expectativa de futuro: espera que ciertos hechos sigan a otros al igual que ha sucedido en el pasado.


2.1. Relaciones de ideas y cuestiones de hecho
Para Hume, nuestros contenidos mentales se reducen a impresiones o ideas. Ahora bien, con éstos construimos juicios y afirmaciones, y establecemos relaciones entre nuestras percepciones. Todos estos juicios pueden clasificar se en:
- Relaciones de ideas. En estos juicios se establecen relaciones entre ideas y conceptos; por tanto, surgen del razonamiento. Son afirmaciones universales y necesarias. Su negación implica una contradicción y un absurdo.
- Cuestiones de hecho. Son afirmaciones en que se establecen relaciones entre hechos que hemos de comprobar mediante la observación y la experiencia. Son contingentes y probables: lo que afirman es así ahora, pero podría no serlo y nadie nos asegura que en el futuro sean así. Su negación es perfectamente posible, no implica ningún absurdo.

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