En la clase anterior retomamos el estudio de Ortega y Gasset y, con él, el perspectivismo. Ortega creía que la verdad tiene muchas caras, que está formada por las opiniones de todas las personas, es decir, por todas las perspectivas. Por tanto, aquellas personas que se cierran a su punto de vista se alejan de la verdad y, asimismo, caen en el error de creer que su perspectiva es la única. Tras llegar a esta conclusión, nos preguntamos si hay perspectivas equivocadas, a parte de la ya mencionada. Ortega no responde a esta pregunta, lo que nos lleva a cuestionarnos si realmente evita caer en el relativismo. Tampoco existe una respuesta para esto, aunque él afirma evitarlo. Encontramos, por tanto, ciertos errores en la filosofía de Ortega.
Tras esto, nos centramos en el relativismo, según el cual cada uno tiene su propia verdad. Una consecuencia del relativismo es la tolerancia, pero vimos, que no siempre se da este caso. Por ejemplo, el relativismo absoluto puede llevar a aceptar cosas que me atrevería a calificar de inhumanas.
Vimos también que no debemos confundir la diversidad con el relativismo. Ya que, la primera, hace referencia a diferentes opiniones o costumbres y, en cambio, el relativismo es una doctrina que cree que todos los valores culturales, morales y creencias son igualmente válidos y respetables. Dicha doctrina cuenta con dos bloques: uno que se refiere al bien y, el otro, a la verdad.
Ortega, como ya se ha mencionado antes, pretendía evitar el relativismo y, también, las posiciones dogmáticas representadas por filósofos como Platón y Descartes. Realmente, supera el dogmatismo, pero, como ya hemos visto, no ocurre lo mismo con el relativismo.
Por último, recurriendo al libro, vimos que la filosofía dogmática considera que existe una verdad o realidad fija y permanente que sólo se puede alcanzar por medio de la razón y, la filosofía relativista o escéptica sólo tiene en cuenta los aspectos irracionales de la vida como aquello que la hace real y auténtica. La postura relativista defiende que la opinión de un individuo es tan válida como la de cualquier otro, mientras que el escepticismo muestra una cierta desconfianza sobre la capacidad humana para alcanzar la verdad.
lunes, 30 de marzo de 2009
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